Que gratificante es saber que en cada paso que das, a cada lugar que vas, y en cada momento de tu vida, Dios esta contigo. Es algo innegable como eso que siento yo cuando estas cerca, deben sentirlo todos, pues es algo tuyo, es tu sonrisa bonita, es tu manera de ser; es probablemente esa calma que traes con tus bonitas palabras, con tus sabios consejos, muy oportuno siempre, con tu fortaleza ante los obstáculos. Agradezco a Dios por conocerte, por ser a quien en ocasiones acudes para dedicarles minutos de conversaciones tan placenteras, pues, esos minutos siempre dejan un dulce sabor en mi boca, un dulce sonido, es el eco que dejan tus notas, que siempre llenan mi memoria.
Gracias señorita del mar, tal vez algún día te vuelva a encontrar, si eso sucede y aun tu nombre no lleva un De, entonces tendré la oportunidad de invitarte a almorzar...
Loogier 17/09/2015 - 11:35am