Atribuir las cosas al destino puede ser algo tan difícil de creer, pero en algunos casos no. Sería como andar en automático, zombies sin dirección ni sentido, dormidos mientras caminamos mientras otros piensan por ti. Ese plan trazado, en caso de no llevar el mismo ritmo de la vida es algo preventivo por la razón que algunas veces no sabemos que decir o hacer y precisamente la escalera sigue subiendo y mientras decidimos, avanzado junto con el tiempo hasta tomar una decisión o simplemente haber perdido todo el tiempo pensando.
Sea cual sea la verdad más cercana a la absoluta, lo cierto es que es necesario meditar en las cosas para poder comprender lo que sucede alrededor, además, es necesario oír en silencio, recordar sin dejar de construir, vivir sin dejar de respirar.
Afortunadamente podemos seguir aprendiendo algo nuevo cada día, lo negativo es aferrarse a el dolor cuando podemos sencillamente mirar a nuestro alrededor y ver lo fácil que es reír.
22/10/2014 -10:31 p.m.
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Aquí Señorita del mar!