Leer el pasado con ojos del presente no tiene el mismo significado, eso hechos, esas casualidades que nos llevan a una conclusión momentánea, pero nunca eterna, es tan engañosa que un segundo después puede ser algo obsoleto, y de esta manera podrías llegar a pensar todo lo contrario. Es así, los escritos condenan a veces al escritor, son verdades momentáneas, abiertas a reproches, a cambio de parecer.
Así como has cambiado de parecer y tu corazón se acelera y suspira por huellas distintas, frescas e inciertas, de esa misma manera las voces que me dictan las líneas que aquí he de plasmar me llevan ciegamente por un túnel oscuro, sin poder resistir, anhelando alcanzar esa luz cálida que se ve al final.
Loogier 09/01/2015 -10:04 p.m.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Aquí Señorita del mar!